Turistear puede vivirse como una rendición: uno mira con ojos prestados (lo que otros vieron y registraron antes), y esa percepción colectiva colorea la experiencia.
Turismo como percepción colectiva
Turistear puede vivirse como una rendición: uno mira con ojos prestados (lo que otros vieron y registraron antes), y esa percepción colectiva colorea la experiencia.
Idea
- La repetición (miles fueron, miles irán) da aura de rito.
- La experiencia adquiere tono casi religioso: pertenencia a una memoria compartida.