Sons of Aguirre — *Gente Rica*
Nunca serás como la gente rica
aquí escribo cosas
Nunca serás como la gente rica
Clyo Mendoza lo pone en palabras: el color de piel sigue pesando más que los logros, incluso en una ciudad "progresista". Ser músico talentoso e internacional no protege al padre moreno de que lo miren como mendigo.
No, no soy tolerante. No, no quiero “debatir” o “entrar en diálogo con” demócratas liberales, PoMoSofistas, opiniólogos, carnalistas, hedonistas, mencheviques, individualistas… No, no te respeto, ni solicito tal res…
El capital cultural nos ha transformado mucho más de lo que nos transforma el capital económico. Porque puedes tener dinero y seguir siendo una mujer de barrio. Pero el capital cultural no basta con tenerlo: hay que p…
La violencia inmobiliaria y la pobreza energética definen la experiencia millennial más que ningún meme cultural. Hablar de millennials en términos de Pokémon Go o shitposting oculta las condiciones materiales que los producen.
Mark Fisher: defender la tolerancia, el debate y el respeto como valores universales es ya una posición política de clase. El "diálogo" con los defensores de la explotación laboral no es neutralidad: es un privilegio ideológico que solo quienes no sufren la explotación pueden sostener.
La sensación de "no seré persona hasta que gane mucho dinero, tenga muchos títulos y pueda correr un maratón" revela que el capitalismo ha colonizado la identidad: ser alguien depende de producir suficiente.
La gente pobre que votó al PRI por décadas, o a Morena ahora, no actúa con malicia. Atribuir culpa moral al voto de los pobres revela un privilegio poco nombrado: el de extraer identidad política en lugar de beneficio.
Puedes ganar mucho dinero y aun así nunca ser aceptado en los círculos de quienes lo heredaron por generaciones. El old money no es solo riqueza: es un sistema de exclusión que el dinero nuevo no puede comprar.
Tratar el consumo de drogas como una decisión individual moralmente reprobable reproduce la retórica democristiana: avergüenza a quienes tienen adicciones y oscurece las causas estructurales (desempleo, enfermedad mental, dolor crónico, indigencia).
Revender al por mayor es objeto de burlas clasistas cuando lo hace un pobre en Costco, pero es "inversión" y "derecho" cuando lo hace una inmobiliaria con viviendas. El mismo acto —comprar para revender más caro— se juzga según quien lo realice.
El capital cultural no se adquiere: te secuestra. A diferencia del económico, no basta con tenerlo —hay que performarlo en cada gesto, palabra, deseo y cuerpo. Por eso destruye la identidad de clase más radicalmente que la riqueza.
¿Qué trabajos te ofrecen cuando te miran? Mano de obra, albañil. Porque, aunque ya no te quiero como antes sigo pensando que eres el hombre más fuerte que conozco. Y las manos delicadas de tus jefes son para contar la…
En Guadalajara —y en muchas ciudades— el clasismo lleva a que sectores populares prefieran aliarse con la policía antes que con otro pobre. El enemigo de clase se normaliza cuando se interioriza la jerarquía.
Procesado: la teoria como filtro de clase
Procesado: lectura y rencor de clase
Reducir el consumo de drogas a decisiones individuales desplaza la discusión de las condiciones sociales que producen adicción y violencia.
Cuando las personas pobres leen y nombran su experiencia, se vuelve más difícil sostener la ficción de que no hay conflicto.
Presentar a la clase trabajadora como incapaz de pensamiento teórico no describe una limitación intelectual: funciona como jerarquía moral.
La clase media opera como un exorcismo de la lucha de clases: convierte el resentimiento en falla personal (si “eres vivo”, sales), y vuelve borrosos a los ricos.